El mármol Carrara: del fondo del mar al taller de Miguel Ángel

30.12.2020

El mármol de Carrara fue descubierto por primera vez por los romanos, que lo encontraron en lo alto de los Alpes Apuanos del norte de Italia. Siglos más tarde, durante el Renacimiento, la explotación del mármol de Carrara llegó a su apogeo. Miguel Ángel transformó la valiosa piedra en las estatuas más sorprendentes del mundo. Pero la piedra ha existido durante casi doscientos millones de años. En esa época, el sur de Europa se parecía a un gran rompecabezas de pequeñas islas. Veamos la geología del mármol de Carrara.

Texto 2020 Kathelijne Bonne

La palabra Carrara evoca imágenes de bellas esculturas blancas de Miguel Ángel Buonarroti. Carrara es en realidad el nombre de un pequeño pueblo del norte de Italia. Significa cantera. La ciudad saltó a la fama gracias al mármol. La palabra mármol en sí misma viene de la palabra griega marmaros, piedra que reluce. Las canteras comenzaron durante el Imperio Romano, y la explotación continúa hoy en día.

Las canteras de mármol blanco se pueden ver fácilmente desde un avión, e incluso desde el espacio. Las canteras han cambiado considerablemente, o mutilado según algunos, el paisaje. Cientos de canteras yacen dispersas por toda la zona. En ellas se producen muchas variedades de mármol. Algunas variedades están agotadas o se han convertido en algo invaluable.

¿Por qué es tan adorada esta roca? El mármol no sólo resplandece, como su nombre sugiere, sino que permite que la luz penetre unos pocos milímetros por debajo de la superficie, creando un suave resplandor, no muy distinto de la luz del sol que brilla a través de una mano humana. Nos centraremos en la historia natural de este tipo de roca monumental.

Una ventana al pasado

Los Alpes Apuanos, de donde se extrae el mármol de Carrara, es una cadena montañosa situada en el extremo norte de los Apeninos, la columna vertebral de la península italiana. Los Alpes Apuanos son un ejemplo 'clásico' de la geología de Italia, porque muchos tipos diferentes de roca se encuentran a distancias relativamente cortas entre sí.

Además, las edades de estas rocas abarcan más de 500 millones de años, desde el Cámbrico hasta el Cuaternario. Durante este largo período de tiempo, nuestro planeta cambió de un mundo con organismos unicelulares y otros en el mar, a un mundo verde lleno de plantas y animales. Tal serie ininterrumpida de rocas es bastante rara. Es difícil de encontrar dentro una superficie reducida. Por eso muchos estudiantes italianos de Ciencias de la tierra hacen excursiones para estudiar la geología de Carrara.

Alpes Apuanos con canteras de marmól (Thilo Hilberer / CC BY-ND 2.0)
Alpes Apuanos con canteras de marmól (Thilo Hilberer / CC BY-ND 2.0)

¿Por qué hay tantas rocas diferentes en este lugar? Porque las capas de roca están dispuestas en un arco muy grande, visto verticalmente. En el centro de este arco están las rocas más antiguas. A medida que uno se aleja del núcleo, se ven rocas cada vez más jóvenes. Es como ver a través de una ventana al pasado. Los geólogos se refieren a tal estructura como una ventana tectónica. Pero, ¿qué tiene de interesante? Cada roca es testigo de una etapa particular de la historia geológica. Esto permite reconstruir toda la historia de los Apeninos y de la península italiana. También muestra la evolución de la vida y el clima durante un período prolongado.

Y ¿dónde se encuentra el mármol dentro esta sucesión de rocas?

Un mar repleto de vida

El mármol Carrara se formó durante el Jurásico, el período de hace 200 hasta 150 millones de años. Pero su historia no comienza en la montaña. El origen del mármol comienza en el mar. Imaginen un mar repleto de vida, criaturas grandes y pequeñas y plantas, plancton y organismos unicelulares. Muchos de ellos tienen un esqueleto o caparazón que consiste en cal (calcita), por ejemplo, lirios de mar, estrellas de mar, amonitas, bivalvos, conchas de caracol y foraminíferos (organismos unicelulares). Los arrecifes de coral, construidos por los organismos, también consisten en cal. Todas estas formas de vida forman parte de un ecosistema. Cuando los organismos mueren, se hunden en el fondo del mar o se descomponen, al menos si no son comidos por un depredador. Capa tras capa, los organismos muertos se acumulan. Cuando mueren, los tejidos blandos se descomponen, pero la cal resistirá la prueba del tiempo.

Crinoideos, lirios de mar, del Periodo Jurásico (Kevin Walsh / CC BY 2.0)
Crinoideos, lirios de mar, del Periodo Jurásico (Kevin Walsh / CC BY 2.0)

Cristales blancos y transparentes

Con el tiempo, las capas de cal se 'petrifican' hasta convertirse en piedra caliza. La caliza no necesariamente permanece bajo el lecho marino para siempre. Las placas tectónicas están siempre en movimiento. Después de millones de años, el lecho marino puede ser empujado hacia arriba y convertirse en parte de la tierra. Especialmente si se encuentra en zona de orogénesis, donde se forman montañas en sitios donde dos placas tectónicas chocan. Ahí las rocas no sólo se rompen y se pliegan, sino que también están expuestas a una enorme presión y temperatura. Y aquí volvemos al mármol.

La piedra caliza sucumbe bajo estas presiones y se disuelve, convirtiéndose en líquido. Los esqueletos se deforman más allá de lo reconocible y la caliza se cristaliza en nuevos y grandes cristales. Estos cristales forman un patrón compacto y encajan perfectamente el uno en el otro. Ahora tenemos mármol, una roca metamórfica, que se forma bajo alta presión y temperatura. Cada cristal es translúcido, de ahí el resplandor particular del mármol.

Apulia y Adria

Los organismos de mármol de Carrara vivieron y murieron en el Océano Tethys, que existió durante el Periodo Jurásico. En esa época, Europa era un rompecabezas de pequeñas islas en este océano que luego se convertirían en las regiones que ahora son parte del sur de Europa. Las pequeñas placas tectónicas de Adria y Apulia, por ejemplo, se movieron lentamente hacia el continente euroasiático hasta que chocaron.

Como resultado, la península italiana se elevó del mar. El área de colisión tenía la forma de una larga bota. En la frontera con Europa, surgieron los Alpes. Y así, el mármol se elevó para luego quedarse expuesto en las montañas de Italia.

Nublado, veteado y moteado

El mármol de Carrara es muy variable y se presenta en diferentes colores, tonos y patrones. Algunos son más valiosos que otros. Esta gran variedad es el resultado de las impurezas de la roca, es decir, la presencia de minerales como la pirita, el óxido de hierro y la moscovita. Los comerciantes de todo el mundo atraen a los clientes con los nombres sonoros de las preciosas variedades de Carrara. El mármol de Carrara puede mostrar manchas, rayas, motas, nubes y venas. Las venas son cuerdas de otro material, que desfiguran la piedra, aunque también se pueden apreciar, especialmente si las venas hacen patrones dramáticos, como en el marmo venato, venatino y venato forte. El mineral pirita, o sulfuro de hierro, es responsable de las vetas oscuras. El marmo nuvolato es turbio. Por otra parte, el marmo arabescato y el opulento marmo calacata son bastante impresionantes. Marmo macchia d'oro tiene manchas doradas.

Cantera de marmól Carrara (Julian Nyča / CC BY-SA 3.0)
Cantera de marmól Carrara (Julian Nyča / CC BY-SA 3.0)

El mármol favorito de Miguel Ángel

Luego llegamos al mármol más codiciado: el muy puro marmo statuario. Puro significa que consiste casi enteramente en cristales de calcita, con pocas impurezas. El color es de marfil a perla o blanco lechoso, y a veces puede tender ligeramente hacia el amarillo pálido o beige. El color amarillento se debe a la presencia del mineral portador de potasio, la moscovita, que está muy uniformemente distribuido por toda la piedra, produciendo un suave brillo beige.

Este era el mármol favorito de Miguel Ángel. Su escultura más admirada, David, fue hecha de un bloque de marmo statuario.

El mármol de Carrara es predominantemente blanco debido a su pureza, lo que lo convierte en un medio que no perdona. Sólo los más grandes artistas pueden moldear en él con precisión un cuerpo humano en todos sus detalles.

Un material presente en todo el mundo

En general, debido a las vueltas y cambios de la naturaleza, el mármol aparece en todo el mundo en una gran variedad de colores. Los movimientos de la tierra han permitido que podamos apreciar muchos tipos de este mineral en una variedad cromática espectacular. Desde el rojo hasta el verde y pasando por el amarillo, negro, violeta o marrón. Tenemos, sin duda, mármol para rato. 

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David de Miguel Ángel, esculpida en 1504.
David de Miguel Ángel, esculpida en 1504.

Bibliografía

Stampfli and Hochard, 2009, Plate tectonics of the Alpine realm. In: Murphy, J. B., Keppie, J. D. & Hynes, A. J. (eds), Ancient Orogens and Modern Analogues. Geological Society, London, Special Publications, 327, 89-111. DOI: 10.1144/SP327.6 0305-8719/09/$15.00 # The Geological Society of London 2009.

Meccheri et al., 2007, The Carrara Marbles (Alpi Apuane, Italy): a geological and economical updated review. Zeitschrift der Deutschen Gesellschaft für Geowissenschaften 158(4):719-736, DOI: 10.1127/1860-1804/2007/0158-0719.

Stampfli, 2005, Plate tectonic of the Apulia-Adria microcontinents. Chapter: CROP PROJECT deep seismic exploration of the Mediterranean and Italy, Publisher: Elsevier, Editors: I. R. Finetti.

Alpi Apuane UNESCO Global Geopark (Italy), https://www.unesco.org/new/en/natural-sciences/environment/earth-sciences/unesco-global-geoparks/list-of-unesco-global-geoparks/italy/alpi-apuane/